Crónica Judicial: El caso Sofía Delgado que sacude a Colombia


Crónica Judicial: El caso Sofía Delgado que sacude a Colombia

Por: Daniel Ricardo

Esta publicación fue presentada como entrega académica para mi materia taller de redacción dos. Crónica realizada con fines académicos. Fue entregada en Noviembre del 2024 con datos actualizados hasta dicha fecha. Dicha entrega fue aprobada por mi profesora.

El municipio de Candelaria, en Valle del Cauca, se encuentra sumido en el luto tras el hallazgo del cuerpo de Sofía Delgado, una niña de 12 años que había desaparecido el pasado 29 de septiembre. Su cuerpo fue encontrado el jueves, 18 días después de su desaparición, en un cañaduzal cercano a la localidad de Villagorgona, un hecho que ha conmocionado a todo el país. Mientras avanza la investigación, nuevos detalles emergen y ponen el foco sobre el autor confeso del crimen: Brayan Campo, un vecino de la familia Delgado.

Campo, de 32 años, fue detenido tras confesar que había secuestrado, asesinado y ocultado el cuerpo de Sofía en un cañaduzal. En su versión ante las autoridades, relató que raptó a la menor el mismo 29 de septiembre cuando ésta se dirigía a su tienda de mascotas, ubicada a pocas cuadras de su casa, y luego de golpearla, trasladó el cadáver para enterrarlo. En la tarde del viernes, durante una audiencia privada, la fiscalía general de la Nación le imputó los delitos de feminicidio agravado, secuestro simple y ocultamiento de pruebas. Campo aceptó los cargos.

Aunque el Instituto de Medicina Legal continúa los estudios para confirmar las circunstancias exactas de la muerte, incluyendo la posibilidad de violencia sexual, la indignación pública ya se ha hecho sentir. Si Campo es hallado culpable, podría enfrentar una condena que superaría los 50 años de prisión. Por su parte, la Fiscalía solicitó la liberación de la pareja de Campo, quien había sido capturada inicialmente como sospechosa, al no encontrar pruebas que la vincularan al caso.

Sospechas y señales ignoradas

Hubo sospechas y señales ignoradas: Karen Cuevas, vendedora ambulante en la zona, recuerda que también había sentido cierto recelo cuando Brayan, a quien llamaban “el de la veterinaria”, le pidió que lo acompañara al local para cobrar un cepillo que le había vendido. “Dije que no y me fui; después pensé que tal vez estaba siendo paranoica, pero ahora veo que era esa intuición”, cuenta. Para ella y otros residentes, los rumores sobre intentos previos de abusos ya estaban en el aire, sin embargo, hasta que Sofía desapareció, las señales no fueron suficientes para levantar una alarma concreta. Hoy en día, esas mismas intuiciones han desembocado en una precaución comunitaria extrema.

Los carteles con la imagen de Sofía aún cuelgan en cada esquina del barrio, un reflejo del esfuerzo desesperado de una comunidad que se negó a rendirse. Durante los días en que estuvo desaparecida, los vecinos se organizaron para buscarla casa por casa, marcharon en su nombre, rezaron y hasta contactaron a las autoridades para pedir la ayuda de Interpol, con la esperanza de que no hubieran sacado a la niña del país. Nadie imaginaba que la respuesta a sus dudas estaba tan cerca, en las mismas calles que recorren todos los días.

Para muchos, la sospecha siempre había estado ahí, oculta detrás de un trato cordial y una fachada de normalidad. Los vecinos ahora sienten que fallaron, que debieron haber tomado medidas más drásticas para proteger a los niños del barrio. “Hubo rumores, pero parecía ser solo un vecino amable; aun así, todos sabíamos que había algo extraño en él”, comenta doña Blanca, quien recuerda que el padre de Brayan había sido su profesor, un hombre respetado en el sector, lo que hacía más difícil imaginar el monstruo que, según ella, se escondía en su hijo.

Un grito colectivo por justicia

La incertidumbre inicial se tornó en horror cuando, tras 18 días de búsqueda, hallaron el cuerpo sin vida de Sofía. La comunidad, aún procesando el dolor, ahora demanda justicia. “Que el culpable reciba todo el peso de la ley”, expresó Liz Burgos, amiga de la familia Delgado, quien ayudó a organizar el tributo póstumo en casa de una tía de la menor, decorando la vivienda con un arco de globos blancos, rosas y azules en honor a Sofía.

Un perfil inquietante

El historial delictivo de Brayan Campo ha encendido alarmas en la comunidad. Se ha revelado que en 2018 fue acusado de haber abusado sexualmente de otra menor. Pese a que fue detenido, quedó en libertad por vencimiento de términos tras un año en prisión. Además, la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, aseguró que Campo había intentado raptar a otra menor poco antes de la desaparición de Sofía, hecho que también ocurrió en su tienda de mascotas.

Las investigaciones han mostrado que la última vez que Sofía fue vista con vida, se dirigía al local de Campo a comprar alimento para su mascota. Cámaras de seguridad captaron a la niña caminando hacia el lugar. Según la confesión del autor, una vez allí, la encerró, la golpeó en la cabeza y luego la llevó al cañaduzal donde la enterró. La Policía logró encontrar el cuerpo casi tres semanas después, confirmando con un 99,9% de certeza que pertenecía a la menor.

Reacciones y dolor en Candelaria

La familia Delgado, devastada por el suceso, ha pedido justicia. Cristian Delgado, padre de Sofía, declaró a los medios que no conocían a Campo: "Creo que recién había llegado al municipio. Pasábamos por su local, pero nunca tuvimos trato". Por su parte, Lady Zúñiga, la madre de la menor, expresó entre lágrimas: "Nunca me imaginé algo así. Le pido a Dios que se haga justicia, que todo el peso de la ley caiga sobre ellos".

El pueblo de Candelaria reaccionó con rabia. En la tarde del jueves, una multitud furiosa irrumpió en la tienda y casa de Campo, destruyéndolas. La alcaldesa del municipio decretó tres días de luto en memoria de la menor.

El presidente Gustavo Petro también se pronunció sobre el caso en la red social X, condenando el crimen: “Las niñas y niños de nuestro país no merecen solo un mensaje de solidaridad. Debemos proteger sus derechos y sueños. No podemos permitir más tragedias como la de Sofía”.

El debate sobre la cadena perpetua

El asesinato de Sofía ha reavivado un intenso debate en Colombia sobre la necesidad de instaurar la cadena perpetua para abusadores y asesinos de menores. Aunque en 2021 la Corte Constitucional invalidó una ley que contemplaba dicha medida, la gobernadora Toro fue la primera en reabrir la discusión, afirmando que "debemos pensar en la cadena perpetua para los monstruos que asesinan niños".

En la Cámara de Representantes, el debate escaló este jueves. Legisladores como Julián Peinado, del Partido Liberal, y Erika Tatiana Sánchez, de la Liga de Gobernantes Anticorrupción, llegaron a proponer la pena de muerte para violadores de menores, a pesar de que esta está prohibida por la Constitución. "Hay que modificar las normas, incluso la Constitución si es necesario", afirmó Peinado. Mientras, Sánchez instó a la Corte Constitucional y al Gobierno a revisar qué alternativas legales pueden implementarse para que los abusadores "teman por su vida".

El ‘museo del horror’ y la realidad del barrio

Los rastros del crimen están por todo el barrio, en el lote donde Campo habría capturado a la niña y en el local ahora desmantelado. La casa de Campo, destruida por la turba, permanece como una visión fantasmal, con vidrios rotos, piedras y marcas de fuego en la fachada. El recorrido de la tragedia ha convertido a La Victoria en un “museo del horror” donde los vecinos se reúnen en busca de respuestas y soluciones, algunos de manera discreta, otros con evidente frustración.

“En este barrio hay muchos niños y siempre estamos tratando de protegerlos”, comenta Blanca Cárdenas. Sin embargo, señala que, aunque hay reportes de otros incidentes de abuso, “la gente prefiere callar”. Hoy, en medio del dolor por la muerte de Sofía, el barrio ha decidido unir fuerzas para cuidar más de los niños. La idea de proteger y construir una infancia más segura se ha convertido en una promesa compartida por todos, en medio del recuerdo de una tragedia que ha dejado una herida imborrable en Villagorgona y en todo el país.

El trágico caso de Sofía Delgado no solo ha dejado a una comunidad destrozada, sino que ha encendido un llamado a la reflexión sobre el sistema judicial colombiano y la protección de los derechos de los menores. El país sigue atento a las decisiones que tome la justicia en las próximas semanas.

Referencias bibliográficas:

https://www.eltiempo.com/colombia/cali/sofia-delgado-19-dias-de-busqueda-de-la-nina-que-termino-en-tragedia-en-candelaria-valle-3391705

 

 


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